Entre llamadas, flores y emociones: un día en mi vida como wedding planner destino.
Por Rebeca Jerez, Destination Wedding Planner
Cada boda que planifico es mucho más que un evento. Es una historia que se empieza a escribir con una llamada, una sonrisa a través de la pantalla y una promesa: “Tendrán la boda de sus sueños”.
Soy Rebeca Jerez, wedding planner especializada en bodas destino en El Salvador. A lo largo de los años, he acompañado a muchas parejas salvadoreñas que viven fuera —la mayoría en Estados Unidos, otras tan lejos como Barcelona— que deciden regresar a su tierra para celebrar el amor, la familia y sus raíces. Y aunque nos separan fronteras, nos une algo más fuerte: la confianza.
Una de las cosas más hermosas (y más retadoras) de planificar una boda destino es lograr esa conexión profunda sin vernos cara a cara. Durante 12 meses o más, sostenemos una relación a distancia que se nutre de videollamadas, notas de voz, decisiones tomadas entre correos y momentos de emoción compartidos desde dos mundos distintos.






